domingo, 15 de abril de 2012

Revolution! (2009) la lucha subrepticia por el poder


Diseñador: Philip duBarry  (Kingdom of Solomon, Courtier)
Editora: Steve Jackson Games
Jugadores: 3 o 4 (mejor con 4)
Tiempo: 60 minutos
Tema: Política / Espionaje
Mecánica: Subasta / Acción Simultánea / Control de Área

Los juegos de subastas tienen amantes incondicionales y acérrimos detractores. La mecánica es bastante utilizada en los eurojuegos y tiene varios méritos: otorga más fluidez a los turnos, más interactividad sin confrontación, reduce el azar, agrega balance al juego, y en general, plantea decisiones rápidas e interesantes.
Pero por otro lado, puede volverse demandante si el juego presenta demasiada información a tener en cuenta, y potencia mucho el efecto de la "experiencia" de un jugador. Efectivamente, los juegos de subasta se pierden ganando subastas. Es decir, cuando un jugador con menos experiencia termina pagando por algo, una suma que no lo vale.
Los eurojuegos de estilo alemán (léase Knizia) en general no rehuyen a estos efectos. Que un juego sea intelectualmente demandante y premie al jugador experimentado es casi una meta del diseño. Por otro lado, los eurojuegos de estilo francés a veces recurren a ocultar parte de la información, de manera de generar cierta incertidumbre, que funciona en contra de los cálculos mentales más certeros y como un desafío adicional al jugador más experimentado. Como resultado, a veces se utilizan mecánicas de especulación, engaño o como veremos en este caso, subastas a ciegas.

Revolution! plantea el escenario de una ciudad donde los jugadores están gestando una revolución. Para ello, deberán "influenciar" a personajes importantes de la sociedad de manera de hacerse con el control de las áreas clave del poder. La "influencia" se consigue utilizando dinero, chantaje o mediante la fuerza. Cada ronda, los jugadores colocarán en secreto estos medios a su disposición sobre los distintos personajes, y luego se revelarán los planes de cada uno. Quien haya invertido más en influenciar a un personaje, se beneficiará con su ayuda en ese turno.
Esta mecánica de subasta a ciegas abre la puerta a otro nivel de juego (meta-gaming), que va más allá de las reglas, y en el que habrá que deducir las intenciones de los demás jugadores.
Buscará tu oponente influenciar de nuevo fuertemente al Capitán? Tal vez sea un buen momento para poner todo sobre él y dejar a tu oponente sin nada! Por el contrario, si todos saben que siempre dejo toda mi influencia sobre el Capitán, tal vez hayan perdido su interés en él y pueda ganar su favor con una mísera moneda.
Las reglas del juego son bien sencillas y a pesar que el tablerito de personajes está en inglés (muy simple), no se tarda en memorizar qué hace cada uno. La variedad de personajes y ubicaciones en el mapa hacen posible una buena cantidad de estrategias, así que el juego presenta bastante profundidad para ser un juego familiar / casual relativamente corto y de baja complejidad. De todos modos, volverse predecible es el peor de los errores en este tipo de juegos, y para ganar es necesario encontrar el momento de "tentar la suerte" y obtener beneficios inesperados.
En esa acción subrepticia y llena de incertidumbres, creo que la ambientación que logra el juego encaja perfectamente con la temática. Así que si usted es uno de los detractores acérrimos de los juegos de subasta, lo invito a probar Revolution! y reconciliarse. Si por el contrario, nunca probó un juego de subastas, este es un punto de entrada muy accesible y entretenido para empezar.

Video reseña en inglés (Tom Vasel)
http://www.boardgamegeek.com/video/769/revolution/video-review-revolution

martes, 3 de abril de 2012

1982 - Héroes de Malvinas: porque se puede jugar en serio


Prototipo de Eurojuegos Buenos Aires
Jugadores: 2
Tiempo: 30 minutos
Tema: Wargame / Argentina / Histórico
Mecánica: Control de Área / Manejo de Mano / Dados


Estos días estuve recorriendo vidrieras de librerías y veía una enorme cantidad de libros sobre Malvinas. Cuando prendía la televisión, varios programas hablaban del tema y varios diarios y revistas habían elegido el 30vo. aniversario del conflicto bélico como el tema más importante a tratar. Debo confesarles que era un tanto frustrante...
Hace unos tres años comencé a diseñar un juego de guerra serio, que pudiera recrear el escenario de Malvinas. Lo que comenzó como un hobby para consumo personal, se tornó en poco tiempo en una causa que iba más allá del juego. El disparador, fue la publicación unos meses después de un juego de simulación bélica (wargame) en el Reino Unido, que procuraba lo mismo que yo, pero desde una perspectiva muy distinta.
Para quien no se imagina lo serio que puede ser un juego de mesa, en especial un juego de simulación bélica, el juego Where There Is Discord: War in the South Atlantic (2009) es un wargame que dura unas 6 a 8 horas y se juega en solitario.
 
 
El tema es que el jugador únicamente puede representar a las fuerzas británicas, mientras que las fuerzas argentinas son simplemente una serie de "problemas" que el juego hace surgir todos los turnos. Mientras tanto, el jugador avanzará hasta posicionar su flota, sus buques de desembarco, sus patrullas aéreas de combate, sus hombres en tierra y eventualmente logrará la capitulación de la comandancia enemiga. De esta forma, el final de la partida otorga una serie de puntos que determinan si fue una victoria aplastante, moderada, ajustada o (en el extraordinario caso de ser tan bruto que te hundan un portaaviones y derribes un avión de pasajeros por error) una estadísticamente improbable derrota.
Ahora, si bien Where There Is Discord es un juego elaborado y tiene muchos méritos, ese enfoque lineal de algo que "sucedió de cierta manera y no podría haber sucedido de otra" no me pareció el más adecuado para abordar el conflicto. En rigor, un planteo demasiado lineal es bastante poco adecuado para los juegos de simulación bélica en particular, porque la belleza del diseño se mide en gran parte por la libertad que te brinde para explorar alternativas al escenario histórico. Por ejemplo:
Where There Is Discord plantea un necesario desembarco en San Carlos. Pero de hecho, durante la guerra, el Comando británico estudió varios puntos de desembarco en las islas, tanto en Gran Malvina, Lafonia, o en las mismas proximidades de Puerto Argentino. Cada alternativa tenía sus ventajas y desventajas. Cómo hubiera sido la historia si la decisión británica hubiese sido otra? Ese detalladísimo monster-wargame no nos deja lugar a la especulación.
Como sea, a principios del año pasado las reglas del 1982 - Héroes de Malvinas estaban terminadas, el prototipo del tablero y las cartas estaban testeadas 10, 20, 30 y 40 veces, así que lo registro y lo presento a la editora local que creía más adecuada para trabajar en un proyecto así. Es una editora de las clásicas, que en su momento perfilaba hacia los juegos de adultos y que el público en general relaciona con los juegos de guerra (uno en particular).
Luego de idas y vueltas, su impresión era que no les parecía correcto "lucrar" (textual) con el tema de Malvinas.
 
Esta experiencia me disparó una serie de reflexiones y observaciones que quisiera plantearles hoy también a ustedes. Tal vez sus comentarios me/nos ayuden a vislumbrar qué tanto hay de tabú en el tema, o hasta dónde los juegos de mesa, tal vez por el sólo hecho de llamarse "juegos", no están incorporados en nuestro imaginario social como una forma de tributo u homenaje, como lo estaban en las civilizaciones de la antigüedad, cuando los "juegos" (que hoy serían "deportes") se dedicaban a los dioses, emperadores y diversas ocasiones conmemorativas.
 
 
En una columna anterior les comenté sobre un curioso título de la joven editorial brasileña Galápagos Jogos. Recile: Tempos de Crise (2010) es un juego sobre lo que técnicamente se llaman "recuperadores urbanos", pero coloquialmente todo argentino conoce como "cartoneros". Si me preguntan, concedo que probablemente publicar algo así en Argentina le puede generar a la editora un escándalo difícil de manejar. Sin embargo, el juego es respetuoso y aborda una problemática muy patente en su país, sin entrar en detalles morbosos ni discursos teñidos de ideología (creo que el diseño de tapa es un fiel reflejo de ello). Cuántas capas habrá delante de nuestros ojos, cuando vemos un juego de mesa?
Pero existen también otros diseños, que (en el mejor de los casos) no logran transmitir tanto respeto por un tema serio, o siquiera disimulan su intención de "lucrar" con ellos. Cuando sucedió la tragedia de los mineros chilenos, no faltó quién publicara un juego de mesa al respecto. Yo claramente tengo mi opinión formada del juego, pero dejo que la tapa les hable por mí para que extraigan sus propias conclusiones:
 
 
Por otro lado, también entiendo que no todos los juegos serios tienen que ser 100 páginas de reglas y notas históricas, para jugar en solitario durante 8 horas. De hecho, una de mis experiencias anteriores fue presentar en varios organismos educativos un juego de mesa sobre la Revolución de Mayo. Era una simple variante del Risk, pero se jugaba en el mapa de aquél entonces y te permitía utilizar los personajes históricos, tanto "argentinos" (si cabe el término) como de las demás naciones latinoamericanas, y españoles, ingleses y franceses (incluso el virrey Sobremonte, que te permitía retirar tus tropas antes del combate, y la amante francesa de Liniers, que te permitía mirar la mano de cartas de tu oponente). En este caso, el Consejo Federal de Educación no coincidió conmigo y dictaminó que el juego no reflejaba "las tensiones internas entre los principales promotores del proceso revolucionario"... Si, yo también pensé que me estaba bromeando (por decirlo finamente). Es un juego de mesa para chicos!!
 
 
De manera que al parecer es una delgada línea entre lo "aceptable" y lo "inaceptable", y probablemente esa línea zigzaguee entre una persona y otra. Espero que la experiencia nos ayude a discernir con el tiempo el potencial que los juegos tienen para hacernos revivir los hechos significativos de nuestro pasado, y gracias a ello, podamos aprender algo del legado de nuestra historia.