Diseñador: Sebastián Caro
Editora: Spielen (2011)
Jugadores: 2 (con variante para 4)
Tiempo: 120 minutos
Tema: Bélico / Segunda Guerra / Francia
Mecánica: Marcadores (hex-and-counter) / Dados
Panzer: Saint-Lo (1944) es el primer juego del género de simulación bélica (wargame) diseñado y publicado íntegramente en Argentina. Si bien el juego local más popular es un juego de estrategia con temática bélica, a partir de esta reseña podrán ver cómo estos dos géneros de juegos de mesa son completamente distintos. Para decirlo más claramente: este juego no es un TEG (Risk).
Temática: El juego recrea una importante batalla entre los ejércitos Aliados y alemanes a mediados de 1944. Poco después del desembarco en Normandía, Saint-Lô era uno de los puntos claves en el camino de los Aliados hacia París. La lucha fue encarnizada y el 95% de la pequeña localidad fue arrasado hasta sus cimientos. Cada jugador representará uno de los bandos y buscará capturar los puestos de comando del enemigo. Para ello, contará con unidades de infantería, artillería, tanques y aviones tomadas del escenario histórico real.
Componentes: El formato del juego utiliza la clásica mecánica de marcadores (hex-and-counter), con un tablero dividido en una grilla de hexágonos en los que se colocan unos cartoncitos cuadrados (marcadores) que representan una unidad particular. El reglamento de apenas 5 páginas es claro y conciso, y viene acompañado de ilustraciones y ejemplos que lo hacen muy fácil de aprender y explicar. Para la resolución de los combates utiliza dados de la forma más rápida y simple, pero reteniendo la capacidad de ataques combinados (apoyo de artillería) sin necesidad de una tabla de resolución de combate (CRT). La fase de producción utiliza unos genéricos “Suministros” que se consumen para mover y atacar, o para desplegar nuevas unidades. También incorpora un mazo de “Informes de Batalla” que permiten al jugador obtener ventajas tácticas o suministros extra. Creo que la estética general del juego es sobresaliente para el nivel del mercado local. Con un tablero muy bien logrado en cada detalle e ilustraciones originales en cada Informe de Batalla, este es el juego comercializado en Argentina con los componentes más atractivos a la vista desde el Juego de la Vida (Life) de los 80s.
Dinámica: Respecto de la dinámica de juego, considero que se vuelve bastante fluida una vez que el combate comienza. El despliegue inicial puede alargarse con jugadores experimentados en la medida en que cada jugador decide dónde colocar sus 65 unidades, mientras que a la vez mira dónde despliega su oponente. Los turnos son simples y relativamente cortos, ya que hay una cantidad limitada de acciones que realizar y en cada combate ambos jugadores tiran dados y ambos pueden jugar sus Informes de Batalla. Gracias a esa combinación de juego cara a cara, una defensa activa (con capacidad de decisión) y una fase de mantenimiento casi instantánea, el tiempo muerto (downtime) es casi inexistente. Esto es inusual en los wargames y un importante mérito del diseño. En mi experiencia, si dos jugadores saben lo que hacen, este juego no puede durar (pasado el despliegue) más de 60 minutos; y si sólo uno de ellos sabe, no dura más de 30.
Observaciones: El despliegue y una estrategia acorde es la mitad de la victoria, y eso lleva tiempo aprender. Por eso creo que el juego se hubiera beneficiado de algunos escenarios predeterminados para facilitar el despliegue inicial; pero imagino que los fans (o el mismo diseñador) no tardarán en crearlos. Por otro lado, el terreno tiene un efecto demasiado marginal (mayormente cosmético), yo hubiera preferido algunas reglas especiales, tal vez opcionales para jugadores avanzados. También creo que podrían haber previsto ataques combinados con la aviación, no solo con artillería. Pero fundamentalmente, la variante para 4 jugadores es poco más que algunas reglas caseras. Los suministros, las cartas y movimientos por turno son (de hecho) compartidos.
Por ahora, el Panzer: Saint-Lô (1944) puede adquirirse a través de la página web de la editora en Tucumán (www.spielen.com.ar) y su costo actualmente es de AR$150.- más AR$50.- por el envío a todo el país (unos US$ 50 en total). De cualquier forma, si algún turista aficionado a los wargames está interesado en un intercambio por algún juego de su país, no deje de contactarme.
En mi opinión, este juego tiene un gran potencial en el segmento de jugadores adultos que supieron conocer la época de oro de los juegos de mesa, pero que hasta hoy no tenían nada nuevo qué jugar. Es un formato que va a inspirar inicialmente cierto recelo, porque da sensación de complejidad. No es así. Las reglas son muy fáciles y claras. Igual que en el ajedrez, lo complejo no es entender las reglas, sino lograr que tus movimientos tengan algún sentido. Fiel al estilo de los wargames, la dependencia de la suerte es mucho menor que en el diseño americano (los juegos tradicionales del mercado Argentino). La habilidad del jugador se reflejará en el campo de batalla a pesar de lo que digan los dados. Así y todo, captar el segmento de jugadores aficionados requerirá de una expansión con un mayor nivel de complejidad (con escenarios, efectos de clima, terreno, ingenieros, etc.). De hecho, ya he desarrollado una variante para un despliegue inicial simplificado y otra para mayor realismo está en camino. De cualquier forma, recomiendo el título en especial para los padres. Este es un excelente ejemplar para demostrarles a los chicos que ganar una batalla depende más de la visión y la inteligencia que de la coordinación del ojo y la mano. En su defecto, como todo wargame que se precie, se disfruta enormemente para jugar en solitario.


