lunes, 18 de octubre de 2010

Triumvirate (2º Edición. 2010)

Diseñador: Travis Worthington
Editora: Indie Boards and Cards
Jugadores: 2
Tiempo: 15 a 45 minutos
Tema: Antigüedad / Roma / Política
Mecánica: Secuencias (id. Bridge, Truco)

Triunvirato es un ágil juego de cartas para dos personas, que requiere un sutil armado y uso de la mano para ganar. Plantea una interacción indirecta, en la que los jugadores representan líderes de la aristocracia romana. Estos jerarcas maniobrarán en las pugnas políticas (y ocasionalmente militares) que determinarán cuál de los Triunviros (César, Pompeyo o Craso) será coronado como Emperador, a la vez que deberán forjar su propia influencia respecto de cada uno de ellos. El juego concluye cuando el Emperador es coronado y el ganador será el jugador que tenga más influencia sobre él.
El juego es independiente del idioma y contiene las reglas en inglés, alemán y francés. También pueden descargarse los reglamentos en Español, Catalán, Polaco, Holandés y, por supuesto, Latín!
La calidad de producción es realmente superlativa. Además, el juego viene autografiado por el diseñador. De colección. Imperdible.

jueves, 23 de septiembre de 2010

ZUG – el juego argentino de construcción de ferrocarriles


Diseñador: Sebastián Caro
Editora: Spielen (2009)
Jugadores: 2 a 5
Tiempo: 30 a 45 minutos
Tema: Trenes / Económico
Mecánica: Losetas (id. Dominó)

Esta entrada es en realidad un tributo. Descontando el frustrado plagio local del Scotland Yard, este es el primer eurojuego puro diseñado íntegramente en Argentina.

Está ambientado alrededor de la industria azucarera tucumana, de donde es oriundo el diseñador y la editora del juego. Los jugadores van colocando losetas (cuadraditos de cartón con fábricas, vías y ciudades) uno a uno, conectándolas siguiendo la lógica de las losetas ya colocadas en la mesa. Esta mecánica (“Tile Placement” en inglés) es similar al clásico Dominó.

Para cualquiera que haya incursionado mínimamente en los eurojuegos, el Zug le recordará al muy celebrado Carcassonne. De hecho, yo siempre lo presento como “Carcassonne con trenes” y esto genera mucha expectativa.

Pero tiene sus peculiaridades. Principalmente, que el juego se desarrolla en dos fases. En la primera se colocan las losetas y en la segunda se trasporta el azúcar producido en las fábricas hacia las ciudades. A diferencia del Carc, recién en esta segunda fase se suman puntos. Esto mantiene la intriga de quién está ganando hasta el final.

Así que el juego tiene una primera fase de despliegue, más estratégica y de interacción indirecta; y una segunda fase de resolución, táctica y de confrontación directa por colocar la mercadería en las ciudades antes que los oponentes.

Creo que de esta forma el Zug empaca un conjunto más completo de emociones en un juego del mismo tamaño que el Carcassonne y con reglas más simples (sin esos odiosos granjeros). Creo que es un ideal juego “introductorio” para no-aficionados.

Por lo que escuché, Sebastián no tiene previstas expansiones por el momento (hay otro proyecto muy interesante en camino) así que tendremos que conformarnos con el Zug de vainilla por ahora.

El Zug ya se consigue en Buenos Aires en las grandes librerías a unos U$S 29 (Ar$ 116) así que no vale la pena ofrecérselos por acá. De todos modos, si algún turista aficionado a los eurojuegos está interesado en un intercambio por alguno de su país, no deje de contactarme.

En mi opinión, tiene todo el potencial de convertirse en un clásico nacional.

martes, 7 de septiembre de 2010

$300 por un juego de U$S 30???!!!

Todos lo sabemos. Treinta dólares son ciento veinte pesos, pero en Argentina se consiguen estos juegos en algunos casos por trescientos pesos. Entonces, la pregunta obligada es: de dónde salen los precios de los juegos importados que se consiguen en Argentina?

Las razones muchas veces dependen del lunático que los vende; pero aquí haremos un análisis del costo que cualquier hijo de vecino tendría si comprara los juegos por sí mismo. De esta forma podrás ver si el precio que te están pidiendo es razonable y todo lo que deberías hacer si querés conseguir por vos mismo ese juego al precio que tiene.

El cálculo del costo es más o menos simple:
1) El juego sale U$S 30 en la tienda on-line de tu preferencia
2) El preparado del paquete (handling) sale unos U$S 4
3) El envío (shipping) puerta a puerta sale U$S 20 como mínimo
4) Cuando llega a la aduana, se recargan los derechos de importación (50%), son U$S 27
5) Así que cuando el juego llega a tu puerta, estará costándote unos $320
El proceso de compra, por el contrario, tiene sus complicaciones. Voy a asumir que estamos comprando a Estados Unidos, porque comprar en España es aún más caro y los medios para hacerlo son mucho más escasos e ineficientes. Por lo tanto, el obstáculo inicial a enfrentar será la barrera del lenguaje. En muchas partes deberás manejarte en inglés, no sólo para leer qué estás comprando, sino para saber cómo hacerlo. Por supuesto, es fundamental un manejo fluido del idioma si las cosas no salen “como deberían haber salido”. Veamos porqué:

Lo primero que deberás hacer para comprar un juego es registrarte en una tienda on-line. Si no sabes inglés, olvídalo, estarás condenado a pagar no $300, sino $400 o más de una tienda española. Pero supongamos que logras registrarte.

Luego deberás realizar tu pedido, y esto implica una serie de decisiones. Una de ellas es elegir el modo de envío y las opciones son muy variadas. Pero pronto descubres que las opciones más razonables por lo general no incluyen a los compradores de un único juego por única vez. Los precios se vuelven más razonables en pedidos por arriba de los 10 kilos. Por otro lado, he escuchado muchas historias de compradores que finalmente tuvieron que ir a retirar su paquete al aeropuerto de Ezeiza por haberse sentido creativos a la hora de elegir su modo de envío. No podría enfatizar lo importante que es leer la letra chica de los modos de envío (en inglés, por supuesto).

El preparado del paquete (handling) es un cargo que la tienda hace de manera muchas veces, cómo decirlo… encubierta. A veces lo ponen como un agregado de 1 o 2 kilos en tu paquete, aún si solo estás comprando un mazo de cartas. En el resumen, tu envío de U$S 21.75 aparecerá como U$S 24.75 sin que te puedas explicar bien porqué (a menos que hayas leído y entendido la letra chica en inglés). Esto no aparecerá contabilizado hasta el último momento antes de pagar.

En la aduana local, los derechos de importación del 50% son de hecho automáticos. Si quieren las posiciones arancelarias de los juegos de mesa y de cartas se las paso; a veces te juegan en contra, buena suerte. Si no van con un despachante te pueden hacer pasear por todos los mostradores hasta que te canses, buena suerte. Si quieren inscribirse ustedes buena suerte, el “régimen simplificado” AFIP para importadores es tan simple como una cirugía a corazón abierto con los ojos vendados. Por supuesto, si eligieron el envío puerta a puerta estarán discutiendo un hecho consumado, parados en la vereda, con el cartero. Si piensan ir a pelear a la aduana la imputación que recibieron, buena suerte. Nunca he oído que revean una imputación ya hecha.

Si tenías alguna esperanza, las tiendas no te enviarán el producto como “regalo” para que no pagues esas tasas. También tienen la costumbre de desglosar en las facturas los descuentos y promociones. Así que si conseguís un descuento, la aduana te va a seguir cobrando las tasas sobre el precio total. Por último, la franquicia de importación es de U$S 25 por persona por año. Una vergüenza.

Por supuesto, esto es “si todo va bien”. Muchos averiguan que su tarjeta de crédito no es internacional al momento de tener que validar el pago. Otros averiguan que los pagos de su tarjeta hechos en dólares hay que cancelarlos en el banco con dólares billete. Si el envío se pierde hay que redactar un reclamo por correo electrónico (en inglés) a la tienda. Si llega hecho pedazos es aún más engorroso, porque también hay que hacer el reclamo en el correo local y luego enviar todo (en inglés) a la tienda. Si el cartero no te encuentra hay que ir a buscar el paquete a Retiro o Ezeiza (tu portero no va a pagar los cien pesos de los derechos de importación para recibir tu paquete).

En fin. Digamos que sí es posible tener que pagar $300 por un juego de U$S 30. Para tu tranquilidad, la mayor parte de los juegos aquí ofrecidos llegan a mis manos de las más variadas formas. Como estoy en la industria de los juegos de mesa, muchos de ellos de hecho son regalos, o muestras, cosas que me traigo de las convenciones o pagos en especia. Los precios reflejan en general lo que a cualquiera le saldría comprarlo al mejor precio (casi siempre menos) y sin tantas complicaciones. Me parece justo. Espero que a ustedes también les parezca razonable.

Todos los juegos son buenos, sino no me hubieran llegado. Cada uno fue estudiado. Esta no es una selección que hice “porque los jugamos con mis amigos y nos gustó”. En la variedad está la prueba. No dejen de enviarme un mail a eurojuegos.blog@gmail.com si les interesa alguno de los juegos que voy presentando. También pueden suscribirse para recibir las novedades en su correo a medida que van apareciendo. Recuerden que muchas veces sólo tendré un par de ejemplares para ofrecer y el primero que llega se lo lleva. Nos vemos!

miércoles, 25 de agosto de 2010

Qué y cómo son los “eurojuegos”?

El término “eurojuegos” hace referencia a unas características en el diseño de juegos de mesa que originalmente fueron concebidas por diseñadores alemanes y hoy son las más populares de Europa, y tal vez del mundo. Los eurojuegos se diferencias de otro tipo de juegos de mesa conocidos como diseños norteamericanos, que han sabido copar el mercado hacia mediados del siglo pasado. Haré a continuación una breve comparación entre unos y otros. Cada cual podrá reconocer en los aspectos enumerados qué tipos de juego ha estado jugando, qué era lo que les gustaba de ellos, y tal vez también qué era lo que les desagradaba.

Una característica fundamental de los eurojuegos es que no existe la eliminación de jugadores. Si con sus amigos han jugado Risk (TEG) o Monopoly, dos diseños típicamente norteamericanos, sin duda les habrá sucedido que un jugador puede ser eliminado del juego cerca del inicio o a la mitad del mismo, y tiene que esperar un largo tiempo a que el resto termine el partido para volver a participar de la diversión (o simplemente levantarse e irse a otro lado). Esto resulta muchas veces enormemente frustrante.

En los eurojuegos, todos los jugadores comienzan y terminan el partido al mismo tiempo, y más importante, tienen hasta el final la posibilidad de ganar. Pero esto tiene también que ver con un segundo aspecto de los eurojuegos. Un aspecto más sutil pero sin lugar a dudas fundamental: la retroalimentación (feedback).

Los juegos norteamericanos utilizan generalmente una retroalimentación positiva, es decir, que potencian lo que está pasando. Si un jugador tiene ventaja, tendrá cada vez más ventaja. En el caso del Monopoly, quien tiene algo más de dinero, podrá hacer más inversiones, que le darán más dinero para hacer más inversiones, y así sucesivamente. Este círculo virtuoso se convierte, al mismo tiempo, en una caída en picado en el sentido contrario. Mientras que el rico es cada vez más rico, el pobre es cada vez más pobre... hasta que es directamente eliminado.

El resultado indeseable de esto es que uno ya sabe quién va a ganar un juego, o al menos entre quiénes se va a disputar, mucho antes que el juego termine. El ganador, normalmente, ha venido ganando desde mucho antes, y el juego no ha hecho nada para evitar lo inevitable, sino todo lo contrario. Recordemos que en el caso del Risk (TEG) podemos estar hablando de un partido de seis jugadores durante seis horas, de los cuales dos, tal vez, sean parte de la historia en las primeras tres horas, y otros dos, tal vez, sean parte del paisaje hasta el final.

En los eurojuegos, la dinámica misma del juego (llamada retroalimentación negativa) hace que el que va ganando le cueste más mantener su ventaja, mientras que el que va perdiendo recibe algún tipo de beneficio para recuperarse. El resultado beneficioso de ello es que la tensión se mantiene hasta el final y todos los jugadores conservan el interés por ver cómo se define el partido.

Además de estas dos características principales, existen otras que también son comunes en los eurojuegos y son lo opuesto a los típicos juegos norteamericanos. Primeramente, cabe mencionar el recurso al “azar”. En los partidos de Monopoly, es muy común que la diferencia entre sobrevivir un turno más (y tal vez ganar una fortuna) o caer en bancarrota (por aterrizar en el hotel del contrario) lo define una tirada de dados. Decir que uno es un buen estratega en estos juegos es como decir que uno es muy bueno jugando al “piedra, papel o tijera”. Los juegos norteamericanos clásicos han sido pensados para niños y las mismas reglas de los juegos intentan mitigar los resultados a través del azar, compensando al que “menos piensa”. Los eurojuegos otorgan al azar una función de aleatoriedad, no de caos. El propósito de esta aleatoriedad es que en cada partido se presenten escenarios únicos y los partidos sean siempre distintos. Pero las reglas nunca castigarán al mejor jugador, sino todo lo contrario.

En segundo lugar, ambos paradigmas de diseño difieren en la cantidad de jugadores por partida para los que han sido pensados. Tal vez porque los diseños norteamericanos hicieron furor a mitad del siglo pasado, cuando las alternativas de entretenimiento eran escasas y la disponibilidad de tiempo era otra. Pero el caso es que estos diseños funcionan mejor con un mínimo de 4 jugadores y muchas veces lo óptimo es de 6 o más. Los eurojuegos surgen masivamente recién en la década de los 90s, cuando los hábitos de la gente eran otros. El clásico eurojuego está pensado para 2 a 4 personas y por lo general, jugar de a 6 requerirá comprar una expansión al mismo.

En tercer lugar, relacionado con lo dicho anteriormente, el tiempo de juego es distinto. Terminar un partido de Monopoly puede llevar 2 horas, el Juego de la Vida bien insume unas 3 horas, y el Risk (TEG) no es extraño que se extienda por 4 horas o más. Los eurojuegos típicamente duran entre 45 minutos y una hora y media. La menor cantidad de jugadores necesarios y el menor tiempo de juego facilitan enormemente la posibilidad de encontrar un espacio que dedicar a esta sana forma de entretenimiento. Además, si hay tiempo, siempre se podrá empezar a jugar de nuevo. De esta forma, quien haya perdido, ahora un poco más entrenado, tendrá la oportunidad de redimirse. De cualquier modo, la reunión no rondará solamente en “terminar” un juego (a veces un logro de por sí) y podrá ofrecer a todos distintas experiencias de juego durante la misma reunión. En vez tener que comerse dos kilos de helado de un solo gusto, será como ir sirviéndose copas de distintos gustos hasta estar saciados.

Finalmente, merece destacarse la cantidad de componentes del juego. Como dijimos antes, los juegos norteamericanos han sido pensados para niños, por lo tanto, son esencialmente juguetes. Todos vendrán en una gran caja que contiene un enorme tablero y cientos de fichitas plásticas. A los chicos les encantan los regalos en enormes cajas. El diseño de los eurojuegos no pone tanto énfasis en el “brillo” de los componentes como en su calidad y funcionalidad en conjunto. Por lo general, los eurojuegos tendrán una estética menos recargada, cartas más legibles y menos componentes, y se notará en ellos la calidad y durabilidad de los materiales utilizados. Esto es muy notorio en las reglas, que usualmente vienen acompañadas de gráficos y ejemplos de juego para facilitar su comprensión. En este sentido, el uso masivo de componentes del juego en el diseño norteamericano por lo general termina produciendo unas reglas que poseen varias páginas y requieren el estudio pormenorizado de las mismas e incluso, volver a ellas durante el juego. Muy probablemente porque el mercado europeo contiene muchos idiomas, los eurojuegos muchas veces son independientes del uso del lenguaje y al mejor estilo del ajedrez, los eurojuegos más populares se caracterizan por la simplicidad de sus reglas, y el innumerable espectro de posibles estrategias que pueden producir.

Hasta aquí hemos reseñado “brevemente” cinco diferencias en términos generales entre los juegos de diseño norteamericano y los eurojuegos: eliminación de jugadores, retroalimentación (feedback), recurso al azar, cantidad de jugadores, tiempo de juego y componentes del juego. Espero hayan disfrutado la lectura y puedan tal vez entender a quienes dejando atrás la niñez han dejado atrás también este sano hábito de entretenimiento y sociabilización. No podemos culparlos, no había qué jugar. El propósito de este blog es poner a su disposición un nuevo tipo de juegos “para seguir jugando”. Espero que encuentren entre los juegos que aquí se ofrecen aquél que les devuelva esa sensación única que sentíamos en esa etapa tan feliz de nuestras vidas.